De doliente a doliente: 7 Consejos para la ayuda mutua

 dolor en duelo

Nadie quisiera atravesar el dolor que produce la pérdida de un ser querido pero, inevitablemente, todos nosotros más de una vez deberemos vivir este triste momento… A veces de una manera inesperada y otras luego de una larga enfermedad, la vida de tu ser querido termina dejando tras él un gran vacío y desolación. En este arduo camino emocional, la ayuda y contención de nuestros seres queridos será muy importante. Sin embargo ¿todos tenemos la capacidad y la sabiduría para ayudar a los demás? ¿Sirven mis propias experiencias personales como guía para otros dolientes?

Te recomiendo que leas estos 7 consejos para que tu ofrecimiento de ayuda sea un verdadero bálsamo de paz para quien está en uno de los momentos más dolorosos de su vida.

1. PREPÁRATE PARA REVIVIR TU DOLOR. Ayudar a otro doliente en uno de los momentos más difíciles de su vida te enfrentará a un profundo desafío emocional: reencontrarte con tu propio dolor. Antes de ofrecer esta ayuda piensa por unos minutos ¿estoy preparado para revivir el dolor que me ha provocado a mí la muerte de un ser querido? Escuchar el angustiante relato de un doliente que ha perdido a su familiar te hará volver a aquellas experiencias personales para reflexionar y revivir este dolor. Debes estar preparado no sólo para escuchar los testimonios más desgarradores sino para reencontrarte interiormente con nuevos y viejos sentimientos que parecían olvidados… Esto no significa que volverás a atravesar este proceso de duelo sino que es necesario estar preparados para afrontar momentos de tristeza, culpa o arrepentimiento debido a la identificación que podrías tener con las palabras del doliente a quien estás ayudando.

2. CONOCE TUS PROPIOS LÍMITES. Tus deseos de ayudar a otros dolientes pueden hacerte olvidar cuáles son tus propias limitaciones personales, profesionales, etc. frente a este dolor. Es primordial que antes de comenzar con esta ayuda te tomes unos días de reflexión en los que puedas establecer una conversación interior para no sólo conocer tus habilidades sino también tus limitaciones en la tarea de acompañante. Pregúntate ¿en qué casos no podría actuar? ¿Olvidaré de cuidar de mí mismo? ¿Podré marcarle los límites al doliente? En muchos casos el dolor por la muerte de un familiar se vuelve agudo y crónico por lo que la depresión hace que surjan pensamientos suicidas… En estos casos debes reconocer que tu ayuda ya no es suficiente por lo que deben intervenir profesionales de la salud mental para proporcionarle un tratamiento adecuado. Te recomiendo ver este video para infórmate sobre los signos patológicos del duelo.

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“EL BUSCADOR-JORGE BUCAY” de cuentos para pensar.

Buenos días de sábado, llevo dos horas reinstalando programas en mi nuevo PC cuando me doy cuenta de que esta entrada se había quedado como borrador y no se podía leer. ¡Qué desastre!

Menos mal que no me olvido de vosotros y le he vuelto a echar un vistazo. Sale sólo con unas horas de retraso. Espero que paséis una buena semana. Os dejo con la historia. Un abrazo.

5 fenómenos que podrían probar la existencia de la vida después de la muerte

ecmHace poco más de un año el Dr. Evan Alexander, neurocirujano de Harvard, publicó un libro en el que relata su propia experiencia cercana a la muerte y en la que sugiere la posibilidad de probar científicamente la existencia del cielo o de una vida más allá de la muerte. Alexander generó gran controversia y publicidad para su libro, aunque al mismo tiempo fue ridiculizado por la comunidad científica. El debate en torno a la posibilidad de que la conciencia sobreviva a la función vital sigue siendo parte de la agenda en sitios alternativos y merece una discusión seria (aunque difícilmente no estará teñida de una creencia personal).

Greg Taylor, fundador del sitio Daily Grail, ha escrito un nuevo libro: Stop Worrying! There Probably is an Afterlife, en el que intenta mostrar que existe evidencia para sugerir que la vida o alguna forma de conciencia sobrevive a la muerte. Taylor mantiene que existen 5 diferentes fenómenos, aunque relacionados, que proveen las bases para su argumento. Si bien estos fenómenos quizás no deberían de tomarse como evidencia concluyente, sí nos hacen al menos reflexionar sobre el abismo cognitivo que presenta la muerte y motivan a una mayor investigación.

1. Experiencias cercanas a la muerte, verificadas

Si bien la mente popular ya ha introyectado la noción de experiencias cercanas a la muerte (desde películas como Flatliners o el libro de Raymond Moody, Life After Life), la ciencia considera que estas experiencias, lejos de probar algo, son solamente alucinaciones generadas por alteraciones neurológicas propias de la inminente muerte. Sin embargo, existen casos que parecen remitirnos a experiencias que van más allá de la subjetividad inherente. Estas experiencias han sido llamadas en inglés “veridical NDEs”, y reportan casos en los que la persona que yace al borde de la muerte ha podido relatar información que no debería de haber sido posible de percibir (como puede ser vía una experiencia de desdoblamiento corporal o outer body experience). La literatura recoge un caso publicado en la revista científica, The Lancelot, en el que un hombre de 44 años que entró en estado de coma, ya sin pulso, y que usaba una dentadura postiza, luego pudo identificar a la enfermera que sabía dónde estaba su dentadura, la cual había sido removida cuando él estaba inconsciente. El paciente más tarde relató haberse observado a sí mismo en la cama al tiempo que las enfermeras lo intentaban resucitar y guardaron su dentadura.

Analizando 107 casos diferentes, la investigadora Janice Miner Holden concluye que existe evidencia “para convencer a la mayoría de los escépticos de que estos reportes son más que meras alucinaciones de parte del paciente”.

2. Experiencias de Peak-in-Darien

Un libro de 1882 llamado The Peak in Darien, escrito por Frances Cobbe, hace referencia a un incidente en el que una mujer, parte de una familia muy unida, mientras estaba internada en el hospital recibió la visita de tres de sus hermanos que estaban muertos y poco después se unió un cuarto, el cual se creía aún vivo. Poco después se supo que el cuarto hermano había muerto recientemente en su residencia en India. Este tipo de experiencias de muertes anunciadas o visitas de individuos que se creían aún vivos han llegado a conocerse como experiencias del Pico de Darien y existen docenas de ellas en la literatura médica.

3. Médiums

El siglo XIX vio el surgimiento del mesmerismo y todo tipo de supuestos fenómenos paranormales, incluyendo la comunicación con los espíritus a través de un médium, o de una persona con una sensibilidad especial para entablar conversaciones con los muertos. La Society for Psychical Research, conformada por algunos de los académicos más destacados de su tiempo, se dio a la tarea de investigar estos fenómenos y aunque descubrió que en la mayoría de los casos se trataba de charlatanería, en algunos no pudieron más que determinar que existía algún tipo de comunicación extrasensorial con los muertos. Tal fue el caso de Leonora Piper, estudiado por Richard Hodgson, quien declaró que “los principales ‘comunicadores’ han sobrevivido el cambio que llamamos muerte y se han comunicado directamente con nosotros… a través del organismo en trance de la Sra. Piper”. Otros miembros de esta destacada sociedad de investigación psíquica estuvieron de acuerdo con Hodgson en su estudio de diferentes casos, incluyendo a Frederic Myers, uno de los miembros fundadores.

Aunque la práctica de los médiums es considerada como superchería por la ciencia moderna, recientemente la Dra. Emily Kelly, de la Universidad de Virginia, encontró un par de casos en los que las probabilidades de las respuestas arrojadas por los médiums superan sobradamente la variación estadística.

4. Extraños fenómenos en el lecho de muerte

Las visiones de túneles de luz, entidades angelicales o emociones de amor océanico reportadas por personas cerca de la muerte son descartadas como las alucinaciones propias de un estado de estrés y alteración neural, sin embargo, existen numerosos casos en los que los reportes de estas personas secundados por otras personas en la misma habitación, convirtiendo estas alucinaciones en percepciones compartidas. El investigador Peter Fenwick ha recopilado numerosos testimonios de enfermeras y cuidadores que también dicen haber observado una luz radiante envolviendo a la persona que está cerca de morir, en ocasiones reportando las mismas visiones que familiares.  Estas experiencias, si bien no determinan necesariamente que existe una vida después de la muerte si parecen indicar que las condiciones psicoambientales se ven afectadas por el proceso de muerte hasta el punto de que se puede influir colectivamente en la realidad experimentada.

5. Experiencias cercanas a la muerte relatadas vía médiums

El Dr. Horace Ackley, enfermo en el hospital, se descubrió a sí mismo alzándose por sobre su cuerpo. En ese momento pudo ver toda su vida moviéndose en torno suyo como un panorama escénico a alta velocidad. Ackley entonces notó que debía de estar muerto y se sintió complacido de saber que la muerte era una experiencia placentera. Su único arrepentimiento era no poder informarle a sus amigos y familia que todo estaba bien y que él seguía existiendo. En este punto, un par de espíritus guardianes lo recibieron y lo llevaron a una habitación donde se reunió con otros espíritus que le eran queridos.

Esta parece ser una experiencia cercana a la muerte típica, sólo que ese día Ackley sí murió. Su experiencia fue relatada por Samuel Paist de Filadelfia, en 1861 en su libro A Narrative of the Experience of Horace Abraham Ackley, M.D., mucho antes de que se pusiera de moda hablar sobre las experiencias cercanas a la muerte. Como este caso, experiencias de desdoblamiento astral en la muerte, que son transferidos a la conciencia de otra persona abundan en la literatura, según Greg Taylor, justamnte como si ese anhelo del muerto de transmitir a los demás lo que descubre lograra encontrar un vehículo.

[DailyGrail]

 

Nos hemos mudado

1 llllVuelvo a una bitácora con hospedaje gratuito, lo que puede significar que os deslicen anuncios de vez en cuando entre mis artículos.

En mi propio hosting este blog me da muchos quebraderos de cabeza que no sé resolver, y hasta provocó que se cayera el servicio durante unas horas el día de ayer.

Escribo sólo para compartir y no pretendo nada más. Sé que el tema del duelo es delicado y no me gusta que aparezcan anuncios relativos a ansiedad y depresión, o a cosas banales que no tienen nada que ver con nuestro dolor, pero lo siento mucho, no puedo hacerlo de otra manera.

Seguiré aquí una temporada. Al menos hasta que descubra cómo seguir en mi hospedaje sin consumir tantos recursos que se cuelgue, o hasta que encuentre a alguien que lo haga por mí.

Gracias por pasar por aquí. Son cientos de miles las visitas recibidas. Espero que nos sigamos leyendo. Un abrazo.